Las cicatrices del acné pueden parecer un doble castigo: primero tuviste que soportar los granitos y ahora tienes cicatrices que te lo recuerdan.
Las lesiones provocadas por el acné ocurren cuando los folículos pilosos (o “poros”) de la piel se tapan con aceite y células de piel muerta. Un folículo tapado es el lugar ideal para el crecimiento de las bacterias y para crear bultos rojos y bultos enrojecidos llenos de pus como los granitos.

¿Cuáles son los distintos tipos de acné?
El acné se presenta en distintas formas:

leve: causa puntos blancos o negros que la mayoría de las personas tiene en algún momento
moderado: causa granitos inflamados y rojos (que reciben el nombre de pápulas) y granitos rojos con el centro blanco (que reciben el nombre de pústulas)
severo: causa quistes o bultos dolorosos llenos de pus (llamados nódulos) debajo de la piel
Las cicatrices más serias son provocadas por las formas más graves de acné y es más probable que los nódulos dejen cicatrices permanentes más que otros tipos de acné.

Lo mejor que puedes hacer es buscar tratamiento para el acné en cuanto aparezca y así evitar acné más serio y más cicatrices. Si tienes nódulos, consulta a tu médico o dermatólogo para que te dé un tratamiento.

Tratamiento de las cicatrices del acné

La mayoría de las veces, las marcas rojizas o amarronadas de acné que quedan una vez que el granito desaparece no necesitan tratamiento. Sin embargo, si te toqueteas o revientas los granitos, puedes incrementar el riesgo de tener cicatrices.

Las cicatrices de acné tienen dos formas:

cicatrices con una depresión gradual o
cicatrices profundas y angostas.
El acné se debe controlar antes de tratar las cicatrices.

Diferencia entre las cicatrices leves y las severas

Los tratamientos dependen de la seriedad de las cicatrices. En algunos casos, un médico o un dermatólogo puede recomendarte una microdermoabrasión o una exfoliación química para ayudarte a mejorar el aspecto de las zonas con cicatrices. Estos tratamientos más leves se pueden hacer directamente en el consultorio.

En el caso de las cicatrices graves de episodios anteriores de acné, existen varios tipos de tratamiento que pueden ayudar a mejorarlas:

Rejuvenecimiento facial. Este procedimiento se puede hacer en el consultorio del médico o del dermatólogo. El láser elimina la capa superior dañada de la piel y afirma la capa intermedia, lo cual deja la piel más suave. Puede llevar de unos cuantos minutos a una hora. El médico intentará aliviar el dolor adormeciendo primero la piel con anestesia local. La piel tarda entre 3 y 10 días en sanarse por completo.
Dermoabrasión. En este tratamiento se usa un instrumento de diamante o un cepillo de alambre giratorios para desgastar la superficie de la piel. A medida que la piel sana, la capa descamada es reemplazada por una nueva capa más lisa. Cuando se recurre a la dermoabrasión, la piel tarda un poco más de tiempo en curarse: en general, de 10 días a 3 semanas.
Terapia láser fraccionada. Este tipo de tratamiento actúa en un nivel más profundo que el rejuvenecimiento láser o la dermoabrasión. Como la terapia láser fraccionada no daña la capa superior del tejido, el tiempo de curación es más breve. Una persona que haya recibido este tipo de tratamiento simplemente se verá como si se hubiese quemado con el sol durante un par de días.

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