diaria de los tratamientos estéticos, presentándose como una alternativa eficiente de la cirugía dermocosmética, utilizándose, por ejemplo, muy frecuentemente en reemplazo de los peelings químicos y la dermoabrasión mecánica, además de complementar otras técnicas quirúrgicas como la blefaroplastía y liftings faciales.

 

El objetivo común en los láseres en el resurfacing es eliminar finas capas de piel a través de pulsos ultra-cortos, para delimitar el efecto de necrosis y coagulación, manteniendo controlada la difusión térmica. Con ello, se obtienen excelentes resultados terapéuticos minimizando los efectos secundarios y complicaciones. 

 

Dentro de los beneficios que ofrece el uso de los láser está el tratar controladamente la piel, creando fenómenos que conducen a compactar y reorganizar el colágeno y la elastina, mejorando su aspecto y calidad. El control de la conducción térmica es uno de los elementos básicos para conseguir un buen resultado y minimizar los efectos indeseados de este procedimiento, obteniéndose por el principio de la fototermólisis selectiva, que consiste en la destrucción específica de una estructura celular debido al aumento térmico inducido por el láser.

 

Existen además sistemas de automatización (Scanner) que permiten la sobreexposición de pulso deseado, una mayor rapidez y amplitud de área de tratamiento, obteniéndose así un mayor control del grado de penetración y homogeneidad que se requiere.

 

EL LÁSER ERBIO O ERBIUM YAG

 

En ese sentido, uno de los láser más conocidos y eficaces en nuestro medio es el láser Erbio o Erbium YAG, el cual es capaz de eliminar las capas más superficiales de la piel, mediante impactos precisos y seguros. 

 

Además, cuenta con una longitud de onda apropiada y una densidad de potencia capaz de vaporizar el tejido, pero menor que el tiempo de relajación térmica de la piel. Estos elementos permiten conseguir una densidad de energía eficaz para diversos tratamientos, como:

 

  • Cicatrices en rostro y cuerpo, incluyendo las secuelas del acné.
  • Nevus
  • Queratosis
  • Verrugas
  • Estrías
  • Signos de fotoenvejecimiento en manos y cara.
  • Arrugas, entre otros.

 

SIN ARRUGAS NI CICATRICES CON LÁSER ERBIO

 

Muchos de nosotros tenemos una cicatriz ocasionada por una operación quirúrgica, el rastro del acné, lesión o injerto de piel, la cual nos puede causar alguna molestia dependiendo de la ubicación y la apariencia de la misma, como las cicatrices queloides.

Hoy, tratarlas es una realidad gracias al Láser Erbio Fraccionado, inclusive en combinación del Láser CO2, lo cual permite reducir la coloración (es muy bueno para manchas), enrojecimiento y apariencia, ya sea que estén ubicadas en el rostro u otra parte del cuerpo.

De igual manera, el láser Erbio Fraccionado es utilizado para eliminar y corregir arrugas, generadas por el sol, factores externos y el paso de los años, dejando de lado los efectos del envejecimiento mediante una piel más lisa. Generalmente es muy efectivo para atenuar arrugas leves y corregir las más profundas. 

La forma en la que actúa es eliminando aquellas capas de la piel que están dañadas, para dar paso a un cutis más bello y rejuvenecido. La intervención es sencilla y siempre se recomienda que pueda ser ejecutada por un especialista. Asimismo, al ser no invasiva, permite una recuperación muy pronta del paciente, sin necesidad de tener un descanso laboral.

Si deseas conocer más de este tema, la Clínica LUMÉNIZ te invita a pasar por una consulta con su staff médico TOTALMENTE GRATUITA en nuestra sede ubicada en Av. Benavides 1967 – Miraflores.

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